Tu software de autónomos ya no te sirve

Empezaste con una suscripción de 40 € que presentaba tus trimestrales, y funcionaba. Ahora tienes tres canales de venta, ventas fuera de España, alguien en nómina y un límite de facturas al mes. Ese es el punto en el que hay que cambiar de estructura, no de plan.

Señales

Cómo sabes que te has quedado grande

No hace falta que se cumplan todas. Con dos o tres, la conversación ya merece la pena.

Tu plan tiene un límite de facturas

Cuando el precio depende de cuántos documentos metes, el problema no es el precio: es que tu operativa ya no cabe en el producto.

Vendes fuera de España

Ventanilla única, ventas a distancia, marketplaces europeos. Aquí ya no hay una casilla que rellenar: hay un régimen que elegir.

Tienes gente contratada

Nóminas, contratos, altas y bajas. Es un frente distinto del fiscal, y con reglas propias.

Tienes stock

Compras, almacén y devoluciones cambian tu resultado sin que se vea en el banco. Sin inventario bien llevado, tu beneficio es una estimación.

Hay socios o inversores

Reparto, pacto de socios, aportaciones. Un autónomo no tiene forma de repartir nada de esto.

Nadie te sabe decir tu margen

Sabes lo que ingresas y lo que pagas a Hacienda. Lo que no sabes es qué canal y qué producto te dan dinero.

La decisión

No hay una cifra mágica de facturación

Circula por ahí un umbral de facturación a partir del cual «hay que hacerse SL». No existe. La decisión va por beneficio, no por facturación: lo que importa es cuánto te queda después de gastos, cuánto de eso necesitas sacar para vivir y cuánto se queda dentro del negocio.

Y hay una segunda mitad que no es fiscal y suele pesar más: la responsabilidad. Como autónomo respondes con tu patrimonio. Con stock comprado, contratos firmados y personal contratado, eso deja de ser un detalle técnico.

Hay casos claros en las dos direcciones. Pasar a SL cuando el beneficio no lo justifica te añade un Impuesto sobre Sociedades, unas Cuentas Anuales y una cuota de autónomo societario sin ninguna ventaja. Por eso lo primero que hacemos es mirar tus números y decirte si no toca todavía.

El paso

Qué hay que hacer, en orden

Lo hacemos completo. La parte que más se olvida es la última, y es la que trae los sustos.

1

Ver si te conviene

Con tus números reales: beneficio, lo que sacas para ti, riesgo y previsión del año que viene. Si la respuesta es que no, te lo decimos.

2

Constituir la sociedad

Denominación, estatutos, capital, notaría y registro. Te damos el desglose de lo que cuesta cada cosa, incluido lo que no cobramos nosotros.

3

Poner en marcha

Altas censales, IAE, alta del administrador en la Seguridad Social, banco, facturación adaptada a Verifactu y traslado de tus canales de venta a la nueva sociedad.

4

Cerrar bien el autónomo

Baja censal y de la Seguridad Social, últimos modelos, resumen anual y la renta del ejercicio en que convivieron los dos. Aquí es donde aparecen las sanciones cuando el paso se hace a medias.

Dudas habituales

Preguntas sobre el paso a SL

Mi gestoría online me dice que ya puedo pasar a SL. ¿Me lo hacéis vosotros?

Sí, y es exactamente el caso para el que existe esta página. Nos ocupamos del paso completo —constitución, puesta en marcha y cierre del autónomo— y de la contabilidad de la sociedad después. Empezamos revisando si de verdad te conviene, porque el aviso de un software se dispara con una cifra y tu caso tiene más variables que una.

¿Puedo seguir de autónomo y tener también la sociedad?

Se puede, y en algunos casos tiene sentido: actividades distintas, un cliente que exige facturación desde la sociedad, un proyecto que se quiere separar. Lo que no vale es dejarlo indefinido: dos estructuras a medias multiplican los modelos y los errores.

¿Cuánto tarda?

La parte que depende de nosotros la hacemos en cuanto tenemos la documentación. Los plazos reales los marcan la denominación social, la notaría y el Registro Mercantil, que no son nuestros: por eso no publicamos un número de horas, al contrario de lo que verás por ahí.

¿Qué pasa con mi contabilidad anterior?

Recuperamos tu histórico de autónomo y lo dejamos cerrado y presentable. El traspaso desde tu asesoría o tu software actual está incluido y no lo cobramos.

¿Y si lo que quiero es solo saber si me conviene?

Es la primera llamada y no cuesta nada. Si quieres el análisis con tus números por escrito —incluido el margen por canal y por producto—, eso es el informe de rentabilidad: 330 € que se descuentan del primer mes si luego contratas.

¿Te has quedado grande para lo que tienes? Vamos a mirar tus números.

Nos cuentas cómo factura tu negocio hoy y te decimos si toca dar el paso, y a qué plan pasarías.

Te respondemos en menos de 24 h laborables.